Episodio 1 Episodio 3 AUDIO-40 PRESENTACIÓN
Desde 1980, la economía global ha mantenido una trayectoria de crecimiento casi ininterrumpida, con las breves excepciones de la crisis de 2009 y la pandemia de 2020. Bajo la lente del Producto Interno Bruto (PIB), el mundo nunca ha sido tan próspero. Sin embargo, esta cifra oculta una paradoja inquietante: mientras los índices bursátiles suben, nos encontramos sumidos en crisis ambientales, sociales y políticas cada vez más profundas y persistentes. Existe una ruptura evidente entre lo que los gobiernos persiguen como objetivos de política y lo que los ciudadanos perciben como progreso significativo.La raíz de esta desconexión es sistémica. Como bien señala el reciente consenso internacional, lo que medimos influye directamente en lo que valoramos. Durante décadas, hemos utilizado una métrica diseñada para la producción industrial como si fuera un termómetro del éxito humano, creando un "punto ciego" histórico que prioriza las ganancias a corto plazo sobre la resiliencia de las sociedades y la integridad de la biosfera.
El fin de una era: El "Tablero de Control" de la ONU
En mayo de 2026, el informe del Grupo Independiente de Expertos de Alto Nivel ha marcado el fin de la hegemonía del PIB como única brújula global. La propuesta, titulada "Contar lo que realmente importa", presenta el primer plan global para complementar el rendimiento económico con un panel de 31 indicadores prácticos diseñado para colocar a las personas y al planeta en el centro de la toma de decisiones. No se trata de una teoría abstracta, sino de un tablero operativo destinado a informar presupuestos y políticas públicas de manera inmediata. Este cambio responde a una ceguera estadística que el Secretario General de las Naciones Unidas ha denunciado con contundencia:"El PIB pasa por alto las actividades humanas que sostienen la vida y contribuyen al bienestar, al tiempo que no refleja plenamente aquellas que afectan a las personas y acaban con nuestro planeta. El crecimiento a cualquier coste nos deja a todos más pobres, no más ricos." — Antonio Guterres.
Este es el segundo de los tres artículos en los que he dividido la exposición de la propuesta de la ONU. En el primero se abordaron los antecedentes, la motivación de la propuesta, la descripción de los cuatro pilares en los que se divide la propuesta y la agenda de implantación prevista. En este me centraré en describir los indicadores asociados a los pilares 1 y 2 y, en el tercer y último artículo los indicadores asociados a los pilares 3 y 4.
Pilar 1: Los Principios Fundamentales (La "Base Moral" del Progreso)
El nuevo marco establece que no puede existir desarrollo real sin una base sólida de paz, derechos humanos y respeto por el planeta. Estos no son "temas sociales" opcionales, sino principios fundamentales que actúan como condiciones estructurales para la economía. Sin ellos, el crecimiento es solo un espejismo. El informe introduce aquí un concepto técnico vital: el "espejismo de sostenibilidad" , un fenómeno donde la acumulación de capital humano o económico enmascara la degradación ecológica, haciendo que una nación parezca próspera mientras liquida los sistemas que sostienen su futuro.Los indicadores seleccionados para blindar esta base moral incluyen:
Número total de muertes relacionadas con conflictos por cada 100,000 habitantes: Una métrica que reconoce la paz no solo como ausencia de guerra, sino como una infraestructura de seguridad física necesaria para la prosperidad.
Discriminación y Acoso: Medido como la proporción de la población que informa haber sido personalmente víctima de discriminación o acoso en los últimos 12 meses.
Violencia de Género: Específicamente la proporción de mujeres y niñas (que tienen o han tenido pareja) sometidas a violencia física o sexual por parte de su pareja en los últimos 12 meses.
Respeto por el Planeta: Evaluado mediante las emisiones totales de gases de efecto invernadero y emisiones por cápita , junto con el Índice de Integridad de la Biodiversidad .Es una decisión disruptiva y necesaria que la ONU integre la biodiversidad y la paz como métricas económicas directas. Al elevarlas a la categoría de indicadores fundamentales, el marco rompe con la tradición de considerarlas "externalidades". Reconoce que una economía que crece a costa de destruir su capital natural o fomentar la violencia no está progresando, sino consumiendo sus propios cimientos.
Pilar 2: Bienestar Actual (La métrica de la vida real)
El progreso debe validarse en la experiencia vivida por las personas "aquí y ahora". El segundo pilar se aleja de las abstracciones macroeconómicas para observar dominios que determinan la calidad de vida cotidiana y la cohesión de la comunidad.
Este enfoque integral recupera la visión de que el desarrollo es la creación de un entorno para el florecimiento humano, tal como reconoció Nelson Mandela:"La paz no es solo la ausencia de conflictos; la paz es la creación de un entorno donde todos puedan prosperar, independientemente de su raza, color, credo, religión, género, clase, casta o cualquier otra marca social de diferencia."
El impacto de lo invisible: Trabajo no remunerado y Soledad
Uno de los avances más profundos del Pilar 2 es la visibilización de dimensiones que el PIB ignora por no tener un precio de mercado. El tiempo dedicado al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y el sentimiento de soledad son ahora piezas centrales de la métrica global.La inclusión de los cuidados no remunerados ataca directamente la "desigualdad horizontal" , específicamente de género. Este es un caso especial de desigualdad que afecta a todas las sociedades y agrava otras desventajas; al medirlo, se reconoce el valor inmenso que sostiene la vida y que tradicionalmente ha recaído sobre las mujeres sin reconocimiento estadístico. Por otro lado, medir la soledad reconoce que el aislamiento es una forma de pobreza que erosiona la salud y la confianza institucional. Cuando las políticas públicas miden estas variables, el éxito de un gobierno deja de ser una cifra de producción para convertirse en la capacidad de asegurar que el tiempo de vida no se consuma solo en la supervivencia, sino en la conexión social.
Conclusión: Hacia una nueva brújula global
La transición de una métrica única a un tablero multidimensional transforma nuestra visión del desarrollo de una carrera de velocidad a una de resistencia y cuidado. Este marco es particularmente urgente ante el auge de la Inteligencia Artificial; el informe advierte que juzgar el valor de la IA únicamente por su contribución al PIB sería miope, ya que ignora su potencial para desplazar trabajadores o concentrar poder de manera desigual. Esta nueva brújula global nos obliga a elegir. ¿Preferiría usted vivir en un país con un PIB récord, pero con altos niveles de soledad y un "espejismo de sostenibilidad" ambiental, o en uno donde el aire es limpio, existe confianza social y el progreso es, por fin, equitativo e inclusivo? El futuro de la política ya no es cuánto crecemos, sino cómo vivimos.
Fuentes:
Contar lo que realmente importa: una brújula del progreso para las personas y el planeta UNCTAD
Comunicación de la Comisión Europea «Más allá del PIB. Evaluación del progreso en un mundo cambiante«(COM/2007/0686)
El Pacto para el Futuro -Resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU el 22 de septiembre de 2024
Artículo elaborado con ayuda de IA
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