PODCAST-30 PRESENTACIÓN Lista Consenso Londres
Consenso de Londres es el nombre que recibe una propuesta académica y política que busca actualizar los principios económicos del siglo XXI para superar las limitaciones del antiguo Consenso de Washington. Su publicación principal data de 2025 y aparece para repensar las políticas económicas vigentes, ante los retos del siglo XXI.
El Consenso de Washington es un término acuñado en 1989 por el economista John Williamson con el objetivo de describir un paquete de reformas «estándar» para países en desarrollo azotados por la crisis financiera, según las instituciones bajo la órbita de Washington D. C. (como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos). Se creó como respuesta a la crisis de la deuda en América Latina y coincidió con la caída del muro de Berlín en 1989.
Motivaciones fundamentales
El Consenso de Washington buscaba la eficiencia a través de una lista de "haceres y no haceres" (los "diez mandamientos") centrados en la disciplina fiscal, la liberalización comercial y la privatización. Su premisa era que, si los precios y las políticas eran correctas, el crecimiento seguiría de forma natural
El Consenso de Londres nace de la necesidad de abordar desafíos globales que el marco anterior ignoró o agravó, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, las pandemias, las desigualdades sociales profundas y los efectos de la revolución tecnológica y la inteligencia artificial. Su objetivo es construir economías más inclusivas y resilientes
Síntomas de fracaso del Consenso de Washington
Son múltiples síntomas que evidencian la necesidad de un nuevo enfoque:
Negligencia de los factores sociales e institucionales: Se ignoró que el crecimiento sostenido requiere instituciones sólidas y cohesión social, elementos que el modelo anterior tomó como dados o secundarios.
Persistencia y profundización de la desigualdad: El enfoque en la eficiencia estática a menudo aumentó la brecha entre ricos y pobres, descuidando las redes de seguridad social y provocando un aumento de los movimientos populistas.
La crisis del aprendizaje: Aunque el Consenso de Washington logró ampliar la escolarización (acceso), fracasó en la calidad educativa ("la escuela no es aprendizaje"), dejando a millones de jóvenes sin las competencias necesarias para el mercado laboral actual.
Incapacidad del Estado: Al promover un "Estado pequeño", se socavó la capacidad estatal necesaria incluso para las tareas más básicas, como la salud primaria, la recaudación de impuestos eficiente o la regulación de mercados financieros.
Vulnerabilidad ante crisis sistémicas:El modelo no preparó a las naciones para *shocks* no asegurables, como la crisis financiera de 2008 o la pandemia de COVID-19, donde se demostró que el Estado debe actuar como “asegurador de última instancia"..
Trampa de la deuda y "ajustes con rostro humano": En regiones como África y América Latina, los programas de ajuste estructural impuestos resultaron en "décadas perdidas", donde el servicio de la deuda impidió inversiones vitales en capital humano y adaptación al clima
La política social y la equidad
El debate sobre la política social y la equidad en el marco del Consenso de Londres representa un cambio profundo respecto al paradigma anterior, al sostener que la eficiencia económica y la justicia social no son objetivos separados, sino interdependientes. Mientras que el Consenso de Washington se centraba en la eficiencia estática (gestionar bien lo que ya existe) y asumió que el crecimiento "goteará los beneficios" hacia abajo, el nuevo enfoque prioriza el bienestar multidimensional (como la autoestima, el respeto, el estatus social y el reconocimiento público), la creación de capacidades desde el origen y minimizar los predictores sociales de la marginalidad
La Equidad como Motor de Eficiencia
En el Consenso de Londres, la equidad no se busca solo por razones morales, sino como un requisito para el éxito económico.
Mala asignación de talento: Las desigualdades de género y raza se ven como un desperdicio masivo de capital humano; eliminar las barreras que impiden a individuos talentosos acceder a "buenos empleos" impulsa la productividad agregada.
Estabilidad política: Se reconoce que la alta desigualdad erosiona la calidad de las instituciones políticas, facilitando la "captura del Estado" por parte de élites y alimentando el populismo autoritario como respuesta al sentimiento de ser "dejados atrás".
Cohesión social: Las políticas deben evaluarse no solo por su impacto técnico, sino por su capacidad para construir comunidades de destino y confianza mutua, elementos que el modelo puramente mercantilista ignoraba.
De la Redistribución a la Pre-distribución
Una de las tesis centrales es el giro hacia la pre-distribución, que busca corregir la desigualdad antes de que el mercado asigne las recompensas.
Romper el "maleficio familiar": Se argumenta que la familia es la mayor institución reproductora de desigualdad. Por ello, el consenso enfatiza la inversión en el desarrollo de la primera infancia (nutrición y estimulación cognitiva) para nivelar el campo de juego antes de entrar al sistema escolar.
Calidad sobre acceso: En educación, el éxito pasado en ampliar la escolarización ha dado paso a una "crisis del aprendizaje"; la política social debe enfocarse ahora en que los niños realmente adquieran competencias, no solo que asistan a clase.
Productivismo: En lugar de depender únicamente de transferencias monetarias ex-post, se propone intervenir en la oferta para generar "buenos empleos" que ofrezcan dignidad, autonomía y salarios que reflejan la productividad.
El Estado de Bienestar como Mosaico y Asegurador
El nuevo consenso rechaza la elección binaria entre Estado o mercado, proponiendo en su lugar un "mosaico" de intervenciones optimizadas según el contexto.
Asegurador de última instancia: Ante crisis sistémicas (pandemias, cambio climático), el Estado debe actuar como un seguro que los mercados privados no pueden proveer, protegiendo a los ciudadanos contra choques inasegurables que destruyen el bienestar.
Determinantes sociales de la salud: Se debate que el sistema sanitario es solo un factor de la salud; la equidad real requiere abordar la vivienda, el empleo y el medio ambiente. Michael Marmot subraya que culpar al comportamiento individual por la mala salud ignora que la pobreza impide, por ejemplo, acceder a una dieta saludable.
El Rol de las Instituciones y la Política
Finalmente, el debate recalca que no hay "buena economía sin buena política".
Agencia y voz: El bienestar incluye la capacidad de los ciudadanos para influir en su entorno. Sin empoderamiento y democracia, los derechos sociales y económicos carecen de garantía a largo plazo.
Instituciones inclusivas: El éxito de las políticas sociales depende de la capacidad del Estado para implementarlas de forma honesta y efectiva, evitando que los recursos se desvíen hacia intereses especiales.
En conclusión, la política social en el Consenso de Londres se aleja de ser un mero mecanismo de alivio de la pobreza para convertirse en una estrategia integral de construcción de resiliencia y capacidades humanas, integrada en el núcleo mismo de la gestión económica.
Diferencias Clave en el Enfoque
Las diferencias entre el Consenso de Londres y el de Washington marcan un cambio de paradigma en la teoría y práctica del desarrollo económico, pasando de recetas universales basadas en el mercado a un enfoque basado en principios institucionales y el bienestar social. Los autores del Consenso de Londres proponen un enfoque multidisciplinario que integra la eficiencia de mercado con la estabilidad política, la equidad social y la sostenibilidad ambiental. Esta visión recalca que el crecimiento económico no es un fin aislado, sino una herramienta para mejorar el bienestar humano y la cohesión social. Finalmente, se subraya que el éxito de cualquier reforma depende de una colaboración estrecha entre las empresas, las instituciones públicas y una sociedad civil vigilante.
.Fuentes:
Besley, T., Bucelli, I. and Velasco, A. (eds) (2025) The London Consensus: Economic Principles for the 21st Century. London: LSE Press. Available at: https://doi.org/10.31389/lsepress.tlc . Debates, discursos, videos en LONDON SCHOOL of ECONOMICS and POLITICAL SCIENCE
Más bienestar, más Estado y más sindicatos: una nueva vía económica frente a la ola trumpista. El País 26-04-2026
Artículo elaborado con ayuda de IA

