viernes, 29 de mayo de 2026

¿Por qué el crecimiento económico ya no nos hace sentir mejor? La brújula de la ONU para rescatar el futuro. Parte 3

Parte 1 Parte 2 AUDIO-41    PRESENTACIÓN


Desde hace décadas existen advertencias sobre el mal uso del PIB como medida general de progreso. En particular, uno de los artífices de la contabilidad de la renta nacional, el premio Nobel Simon Kuznets 1934, observó hace varias décadas que: «El bienestar de una nación difícilmente puede inferirse a partir de la medición de la renta nacional». 

En 2009, el Informe Stiglitz-Sen - Fitoussi argumentó que «ha llegado el momento de que nuestro sistema de medición cambie su enfoque, pasando de medir la producción económica a medir el bienestar de las personas. Y las medidas de bienestar deben enmarcarse en un contexto de sostenibilidad».

La propuesta actual de la ONU para medir el progreso "más allá del PIB" no es un esfuerzo aislado, sino la culminación de décadas de investigación, debates académicos e iniciativas nacionales e internacionales que han buscado una visión más completa del bienestar humano y planetario.

El problema central es que estamos intentando navegar las complejidades del siglo XXI con mapas del siglo XX. El Producto Interno Bruto (PIB) es una herramienta magistral para medir el flujo de caja de una economía, pero es ciego ante la depreciación de nuestro patrimonio humano y natural. Al ignorar lo que no tiene precio de mercado, hemos terminado "pidiendo prestado al futuro" para inflar el presente. Como señala el reciente informe de las Naciones Unidas  "Contar lo que realmente importa", lo que medimos influye en lo que valoramos. Para corregir este rumbo, la ONU propone una nueva brújula: un panel de 31 indicadores que nos permitan ver el "panorama completo" y, de manera crucial, el desarrollo de un  Indicador Principal de Bienestar  (Headline Indicator) que sintetice el progreso real más allá de la producción.

Este es el tercer y último de los tres artículos en los que he dividido la exposición de la propuesta de la ONU. En el primero se abordan los antecedentes, la motivación de la propuesta, la sucinta descripción de los cuatro pilares en los que se divide ésta y la agenda de implantación prevista. En el segundo me centré en describir los indicadores asociados a los pilares 1 y 2 y, en este tercer y último artículo, me centraré en la descripción de los indicadores asociados a los pilares 3 y 4.

El Pilar de la Equidad: Por qué no basta con que el "promedio" suba

El bienestar de una nación no es un promedio aritmético, sino una distribución de oportunidades. El Pilar 3 (Equidad e Inclusión) del nuevo marco de la ONU sostiene que un PIB per cápita al alza puede ser un espejismo si los beneficios se quedan en la cima de la pirámide.Desde la perspectiva del estratega, la concentración extrema de riqueza no es solo un problema ético, sino un riesgo macroeconómico. Cuando el poder económico se aglutina en el 1% más rico, se erosiona el  Capital Institucional : la confianza en los servicios civiles y la legitimidad democrática se desvanecen, convirtiendo el crecimiento en un proceso frágil y propenso al conflicto. La confianza, por tanto, debe medirse como un activo económico real, no como una variable blanda.


Indicadores clave para una prosperidad compartida:

  • Desigualdad de Riqueza:  Monitoreo específico de la porción de activos en manos del 1% más rico.

  • Brecha Salarial de Género:  Una medida de justicia sistémica que compara ingresos por hora entre hombres y mujeres.

  • Desigualdad Regional:  El acceso a la infraestructura básica, midiendo cuánta población rural vive a menos de 2 km de un camino transitable en cualquier clima."Lo que medimos determina lo que valoramos. Esa es la cuestión que este trabajo sitúa ahora en el centro de la agenda internacional". —  Pedro Manuel Moreno , Secretario General Adjunto de ONU Comercio y Desarrollo.

La cara invisible de la privación: Pobreza multidimensional y solapada

El informe introduce una precisión necesaria sobre la privación humana a través de las "privaciones superpuestas". No basta con contar billetes; hay que entender cómo se entrelazan la falta de educación, la salud precaria y la exclusión.


Nuevas métricas de la dignidad:

  • Índice de Pobreza Multidimensional (IPM):  Identifica carencias simultáneas que el ingreso no detecta. Una persona puede tener un salario por encima de la línea de pobreza pero vivir sin agua potable o acceso a salud, lo que la mantiene en una vulnerabilidad estructural.

  • Línea de Pobreza Societal:  Este concepto es vital para entender la modernidad. Reconoce que, a medida que un país se enriquece, el costo de ser un miembro funcional de la sociedad aumenta. No se trata solo de sobrevivir biológicamente, sino de tener los medios para participar activamente en la vida comunitaria y económica.

El Pilar de la Sostenibilidad: El inventario de lo que dejaremos atrás

El Pilar 4 (Sostenibilidad y Resiliencia) propone un cambio de paradigma: pasar de la contabilidad de "flujo de caja" (PIB) a la de "almacén" (Capitales). Si el PIB es el ingreso mensual de una familia, los Capitales son su patrimonio acumulado. Ignorar el agotamiento de estos activos es engañarse a uno mismo.La urgencia es científica: el informe GEO-7 revela que la degradación ambiental ya nos pasa factura. Solo la contaminación del aire cuesta  8.1 billones de dólares anuales  (el 6.1% del PIB mundial) y provoca  9 millones de muertes prematuras  al año. Seguir midiendo el éxito solo con el PIB mientras destruimos estos activos es, literalmente, quemar la casa para mantenernos calientes.


Indicadores del "almacén" nacional:

  • Capital Humano:  Más allá de la productividad, el informe vigila los "Años de vida potencial perdidos" (PYLL) por causas evitables y la tasa de jóvenes NEET (que no estudian ni trabajan), activos que se marchitan por falta de inversión.

  • Capital Social e Institucional:  La confianza interpersonal y la fe en el servicio civil se miden como activos que reducen los costos de transacción y permiten la resiliencia ante crisis."El crecimiento a cualquier coste nos deja a todos más pobres, no más ricos". —  Antonio Guterres , Secretario General de las Naciones Unidas.

La naturaleza como activo, no como recurso gratuito

Dentro de la sostenibilidad, el informe advierte sobre el  "espejismo de sostenibilidad" . Esto ocurre cuando el crecimiento del capital producido (fábricas, maquinaria) oculta la erosión catastrófica del capital natural. Para evitar este autoengaño, la ONU exige adoptar el marco SEEA (Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica) para realizar una valoración monetaria estricta de siete tipos de activos ambientales:  recursos minerales y energéticos, tierra, recursos del suelo, recursos madereros, recursos acuáticos, otros recursos biológicos y recursos hídricos . Al incluirlos en el balance nacional, la destrucción de un bosque deja de computarse como "progreso" por la venta de madera y se revela como lo que es: una pérdida neta de riqueza.

El fin de las fronteras para el bienestar

El bienestar no puede ser un juego de suma cero. El informe insiste en medir los efectos transfronterizos ( spillovers ). Una nación no es "exitosa" si su alta calidad de vida depende de exportar sus emisiones de carbono a través del comercio o de cadenas de suministro que explotan recursos ajenos. Esta interdependencia obliga a una reflexión profunda sobre la  Inteligencia Artificial (IA) . Evaluar la IA solo por su aporte al PIB sería miope. Si bien puede disparar la productividad, el estratega debe preguntarse: ¿qué ocurre con el Capital Humano si la IA aumenta el estrés laboral o el desempleo, elevando los años de vida potencial perdidos (PYLL)? Si el aumento del PIB por la IA se traduce en una erosión de la cohesión social y la salud mental, la  Riqueza Neta  de la nación podría estar disminuyendo, no aumentando.

Conclusión: Hacia una economía de lo que realmente cuenta

La propuesta de la ONU no busca jubilar al PIB, sino quitarle su corona de juez único. Al integrar la Equidad y la Sostenibilidad como pilares innegociables, transformamos la obsesión por la producción en una estrategia de progreso real. Estamos pasando de una economía de consumo a una economía de legado.Como ciudadanos y tomadores de decisiones, la pregunta es inevitable:  ¿Estamos dispuestos a que nuestro país registre un crecimiento del PIB más modesto a cambio de ser "más ricos" en capital natural, equidad de género y confianza social?  El legado para la próxima generación no será el saldo de una cuenta corriente nacional que ignoró sus costos ambientales y sociales, sino la integridad de los capitales que logremos preservar hoy. El futuro depende de que empecemos a contar, de una vez por todas, lo que realmente cuenta.


Fuentes:


Artículo elaborado con ayuda de IA


Por qué el PIB ya no es suficiente para medir tu progreso (y el del planeta)- Parte 2

Parte 1 Parte 3    AUDIO-40     PRESENTACIÓN


Desde 1980, la economía global ha mantenido una trayectoria de crecimiento casi ininterrumpida, con las breves excepciones de la crisis de 2009 y la pandemia de 2020. Bajo la lente del Producto Interno Bruto (PIB), el mundo nunca ha sido tan próspero. Sin embargo, esta cifra oculta una paradoja inquietante: mientras los índices bursátiles suben, nos encontramos sumidos en crisis ambientales, sociales y políticas cada vez más profundas y persistentes. Existe una ruptura evidente entre lo que los gobiernos persiguen como objetivos de política y lo que los ciudadanos perciben como progreso significativo.La raíz de esta desconexión es sistémica. Como bien señala el reciente consenso internacional, lo que medimos influye directamente en lo que valoramos. Durante décadas, hemos utilizado una métrica diseñada para la producción industrial como si fuera un termómetro del éxito humano, creando un "punto ciego" histórico que prioriza las ganancias a corto plazo sobre la resiliencia de las sociedades y la integridad de la biosfera.

El fin de una era: El "Tablero de Control" de la ONU

En mayo de 2026, el informe del Grupo Independiente de Expertos de Alto Nivel ha marcado el fin de la hegemonía del PIB como única brújula global. La propuesta, titulada "Contar lo que realmente importa", presenta el primer plan global para complementar el rendimiento económico con un panel de 31 indicadores prácticos diseñado para colocar a las personas y al planeta en el centro de la toma de decisiones. No se trata de una teoría abstracta, sino de un tablero operativo destinado a informar presupuestos y políticas públicas de manera inmediata. Este cambio responde a una ceguera estadística que el Secretario General de las Naciones Unidas ha denunciado con contundencia:"El PIB pasa por alto las actividades humanas que sostienen la vida y contribuyen al bienestar, al tiempo que no refleja plenamente aquellas que afectan a las personas y acaban con nuestro planeta. El crecimiento a cualquier coste nos deja a todos más pobres, no más ricos." — Antonio Guterres.

Este es el segundo de los tres artículos en los que he dividido la exposición de la propuesta de la ONU. En el primero se abordaron los antecedentes, la motivación de la propuesta, la descripción de los cuatro pilares en los que se divide la propuesta y la agenda de implantación prevista. En este me centraré en describir los indicadores asociados a los pilares 1 y 2 y, en el tercer y último artículo los indicadores asociados a los pilares 3 y 4.

Pilar 1: Los Principios Fundamentales (La "Base Moral" del Progreso)

El nuevo marco establece que no puede existir desarrollo real sin una base sólida de paz, derechos humanos y respeto por el planeta. Estos no son "temas sociales" opcionales, sino principios fundamentales que actúan como condiciones estructurales para la economía. Sin ellos, el crecimiento es solo un espejismo. El informe introduce aquí un concepto técnico vital: el  "espejismo de sostenibilidad" , un fenómeno donde la acumulación de capital humano o económico enmascara la degradación ecológica, haciendo que una nación parezca próspera mientras liquida los sistemas que sostienen su futuro.Los indicadores seleccionados para blindar esta base moral incluyen:

  • Número total de muertes relacionadas con conflictos por cada 100,000 habitantes:  Una métrica que reconoce la paz no solo como ausencia de guerra, sino como una infraestructura de seguridad física necesaria para la prosperidad.

  • Discriminación y Acoso:  Medido como la proporción de la población que informa haber sido personalmente víctima de discriminación o acoso en los últimos 12 meses.

  • Violencia de Género:  Específicamente la proporción de mujeres y niñas (que tienen o han tenido pareja) sometidas a violencia física o sexual por parte de su pareja en los últimos 12 meses.

  • Respeto por el Planeta:  Evaluado mediante las  emisiones totales de gases de efecto invernadero y emisiones por cápita , junto con el  Índice de Integridad de la Biodiversidad .Es una decisión disruptiva y necesaria que la ONU integre la biodiversidad y la paz como métricas económicas directas. Al elevarlas a la categoría de indicadores fundamentales, el marco rompe con la tradición de considerarlas "externalidades". Reconoce que una economía que crece a costa de destruir su capital natural o fomentar la violencia no está progresando, sino consumiendo sus propios cimientos.

Pilar 2: Bienestar Actual (La métrica de la vida real)

El progreso debe validarse en la experiencia vivida por las personas "aquí y ahora". El segundo pilar se aleja de las abstracciones macroeconómicas para observar dominios que determinan la calidad de vida cotidiana y la cohesión de la comunidad.


Este enfoque integral recupera la visión de que el desarrollo es la creación de un entorno para el florecimiento humano, tal como reconoció Nelson Mandela:"La paz no es solo la ausencia de conflictos; la paz es la creación de un entorno donde todos puedan prosperar, independientemente de su raza, color, credo, religión, género, clase, casta o cualquier otra marca social de diferencia."

El impacto de lo invisible: Trabajo no remunerado y Soledad

Uno de los avances más profundos del Pilar 2 es la visibilización de dimensiones que el PIB ignora por no tener un precio de mercado. El  tiempo dedicado al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado  y el  sentimiento de soledad  son ahora piezas centrales de la métrica global.La inclusión de los cuidados no remunerados ataca directamente la  "desigualdad horizontal" , específicamente de género. Este es un caso especial de desigualdad que afecta a todas las sociedades y agrava otras desventajas; al medirlo, se reconoce el valor inmenso que sostiene la vida y que tradicionalmente ha recaído sobre las mujeres sin reconocimiento estadístico. Por otro lado, medir la soledad reconoce que el aislamiento es una forma de pobreza que erosiona la salud y la confianza institucional. Cuando las políticas públicas miden estas variables, el éxito de un gobierno deja de ser una cifra de producción para convertirse en la capacidad de asegurar que el tiempo de vida no se consuma solo en la supervivencia, sino en la conexión social.

Conclusión: Hacia una nueva brújula global

La transición de una métrica única a un tablero multidimensional transforma nuestra visión del desarrollo de una carrera de velocidad a una de resistencia y cuidado. Este marco es particularmente urgente ante el auge de la Inteligencia Artificial; el informe advierte que juzgar el valor de la IA únicamente por su contribución al PIB sería miope, ya que ignora su potencial para desplazar trabajadores o concentrar poder de manera desigual. Esta nueva brújula global nos obliga a elegir. ¿Preferiría usted vivir en un país con un PIB récord, pero con altos niveles de soledad y un "espejismo de sostenibilidad" ambiental, o en uno donde el aire es limpio, existe confianza social y el progreso es, por fin, equitativo e inclusivo? El futuro de la política ya no es cuánto crecemos, sino cómo vivimos.


Fuentes:


Artículo elaborado con ayuda de IA


El Marco "Más Allá del PIB" — Una Brújula para el Progreso Humano y Planetario- Parte-1

Parte 2    Parte 3        AUDIO-39   PRESENTACIÓN  

Este artículo pretende describir la iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  para trascender el uso exclusivo del Producto Interno Bruto (PIB) como indicador de éxito. Se propone un nuevo marco conceptual que prioriza el bienestar humano y la salud del planeta mediante un tablero de 31 indicadores fundamentales. Estas métricas abarcan dimensiones críticas como la equidad social, la sostenibilidad ambiental, la calidad institucional y la salud mental.

El objetivo central es corregir la ceguera del modelo actual, centrada en medir el PIB de cada país como única medida de su desarrollo,  integrando en un nuevo sistema de indicadores el capital natural y el capital humano para enfrentar crisis globales como el cambio climático y la desigualdad. De este modo, se busca que las decisiones políticas reflejen una visión de progreso multidimensional que garantice la prosperidad de las generaciones presentes y futuras.

Este es el primero de los tres artículos en los que he dividido la exposición de la propuesta de la ONU. En esta se abordan los antecedentes, la motivación de la propuesta, la descripción de los cuatro pilares en los que se divide la propuesta y la agenda de implantación prevista. En el siguiente se describen los indicadores asociados a los pilares 1 y 2 y, en el tercer y último artículo los indicadores asociados a los pilares 3 y 4.

1-Antecedentes de la propuesta de la ONU

La propuesta actual de la ONU para medir el progreso "Más allá del PIB" no es un esfuerzo aislado, sino la culminación de décadas de investigación, debates académicos e iniciativas nacionales e internacionales que han buscado una visión más completa del bienestar humano y planetario. Los principales antecedentes son:

A. Críticas fundacionales y marcos teóricos

  • Desde hace décadas existen advertencias sobre el uso del PIB como medida general de progreso. En particular, uno de los artífices de la contabilidad de la renta nacional, el premio Nobel Simon Kuznets, observó en 1934 que: «El bienestar de una nación difícilmente puede inferirse a partir de la medición de la renta nacional” .

  • Informe Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009): Fue un hito fundamental que argumentó que el sistema de medición debía cambiar el énfasis de la producción económica al bienestar de las personas y la sostenibilidad.

  • Informe Brundtland (1987): Titulado Nuestro Futuro Común, introdujo formalmente el concepto de desarrollo sostenible, sentando las bases para integrar el medio ambiente en el progreso.

B. Iniciativas de organismos internacionales

  • Índice de Desarrollo Humano (IDH): Desde 1990, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha defendido una agenda multidimensional a través de sus informes anuales, alejándose de la dependencia exclusiva del PIB.

    • El Proyecto Global para la Medición del Progreso de las Sociedades (OCDE- 2008)  diseñado para ir más allá de los indicadores económicos convencionales y crear métricas que evalúen de manera integral el bienestar humano y la sostenibilidad [1]. El proyecto nació oficialmente a raíz de la Declaración de Estambul 2007. Y se ha traducido en La iniciativa Better Life de la OCDE

  • En 2009 la Comisión de las Comunidades Europeas se pronunció sobre la inconveniencia  de descansar todo el peso de la evaluación del progreso de las sociedades en un único indicador: el Producto Interior Bruto (PIB). Así se expresó mediante la Comunicación «Más allá del PIB. Evaluación del progreso en un mundo cambiante». Los indicadores de calidad de vida de Eurostat han sido referentes clave para desarrollar métricas de bienestar multidimensional dentro de los sistemas estadísticos oficiales.

  • Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): El marco actual de la ONU se construye directamente sobre los ODS; de hecho, cerca de la mitad de los 31 indicadores propuestos provienen de los ODS, lo que facilita su aplicación inmediata.

2. Fundamentos y Necesidad del Cambio de Paradigma

Durante décadas, el Producto Interno Bruto (PIB) ha servido como el indicador hegemónico para evaluar el éxito de las naciones. Sin embargo, su capacidad para reflejar la calidad de vida y la salud planetaria es limitada. Como se argumentó en el informe seminal Stiglitz-Sen-Fitoussi (2009), el PIB mide la producción de mercado, pero ignora sistemáticamente la desigualdad, la degradación ambiental y el bienestar subjetivo. Existe una desconexión crítica: las economías pueden expandirse mientras las sociedades se fracturan y los ecosistemas colapsan. En mayo de 2025, bajo el mandato del Pacto para el Futuro, el Secretario General de las Naciones Unidas estableció el Grupo de Expertos de Alto Nivel (HLEG) para proponer un conjunto de indicadores que complementen al PIB. Este marco técnico parte de una premisa central:  "lo que medimos influye en lo que valoramos" . Si nuestras métricas ignoran el agotamiento del capital natural o el trabajo de cuidados, las políticas públicas también lo harán. Este informe no propone la eliminación del PIB, sino su integración en un tablero de mandos que actúe como una brújula precisa para los desafíos del siglo XXI.

La necesidad de un nuevo sistema de medida del desarrollo surge del reconocimiento de que el Producto Interno Bruto (PIB), aunque es una herramienta esencial para calcular la actividad económica, se ha convertido en un "punto ciego" que no refleja la realidad de la vida de las personas ni la salud del planeta.

A continuación se detallan las razones principales por las cuales el actual PIB no es suficiente:

A. No mide el bienestar real ni la calidad de vida

El PIB fue diseñado para medir la producción económica, pero no para evaluar si las personas viven bien, si tienen salud, educación o si se sienten seguras. Durante décadas, el crecimiento económico ha coexistido con una creciente desigualdad, una disminución de la confianza en las instituciones y niveles elevados de ansiedad y aislamiento, especialmente entre los jóvenes en países ricos. Como resultado, el crecimiento del PIB y el sentimiento público se han "desacoplado": las economías crecen, pero las personas sienten que el sistema no responde a sus necesidades.

B. Ignora dimensiones humanas y sociales fundamentales

El sistema actual omite actividades esenciales que sostienen la vida pero no tienen un valor de mercado, tales como:

  • Trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, que es fundamental para el funcionamiento de la sociedad.

  • Cohesión social y soledad: El PIB no captura la erosión de los vínculos sociales ni el impacto de la soledad en la salud mental.

  • Paz y derechos humanos: No refleja si el progreso se basa en la violencia o en el respeto a las libertades fundamentales.

C. Invisibilidad del capital natural y el daño ambiental

El PIB no contabiliza el desgaste ambiental ni la pérdida de biodiversidad. Bajo esta métrica, una economía puede parecer próspera mientras agota los recursos naturales que sustentarán a las generaciones futuras. El modelo actual genera costos ambientales de billones de dólares anuales en contaminación y daños climáticos que el PIB no resta de su cifra final. De hecho, se advierte que continuar priorizando solo el crecimiento económico retrasará la acción sobre riesgos a largo plazo, dejando un planeta devastado como legado.

D. Incapacidad para evaluar la sostenibilidad y la resiliencia

El PIB nos dice qué tan rápido crece una economía hoy, pero no hacia dónde va ni qué está dejando a su paso. No evalúa el capital humano, social o institucional necesario para absorber choques y crisis futuras. Por ejemplo, juzgar el impacto de la inteligencia artificial únicamente por su contribución al PIB sería miope, ya que no consideraría riesgos como el desempleo masivo o la concentración del poder económico.

3-La propuesta: Un panel de indicadores complementarios

El nuevo marco redefine el progreso como un bienestar multidimensional que es, por definición, equitativo, inclusivo y sostenible. Su estructura se sostiene en tres ejes:

  • Enfoque multidimensional e intergeneracional:  Evalúa el bienestar hoy y la capacidad de legar un mundo habitable mañana.

  • Bienestar centrado en las personas y el planeta:  Reconoce que la prosperidad humana es una función de la integridad biosférica.

  • Cohesión social y resiliencia:  Subraya que la confianza institucional y los vínculos comunitarios son activos económicos y sociales esenciales. La "Perspectiva Dual" sobre el planeta  El marco adopta una visión dual respecto al medio ambiente. Por un lado, reconoce su  valor intrínseco , protegiendo la naturaleza independientemente de su utilidad económica. Por otro, lo identifica como un  determinante crítico del bienestar humano , proveyendo servicios ecosistémicos vitales (aire limpio, agua potable y estabilidad climática). Esta perspectiva establece límites planetarios infranqueables; cruzarlos genera un riesgo sistémico irreversible que ninguna cifra de crecimiento económico puede compensar.

Dado que "lo que medimos influye en lo que valoramos", la ONU propone complementar el PIB con un panel de 31 indicadores. Este nuevo marco busca visibilizar lo que el PIB ignora, organizándose en cuatro pilares:

  1. Principios fundamentales: Este pilar constituye el cimiento normativo del progreso. Sin la garantía de seguridad física y respeto a la dignidad humana, cualquier avance material es precario. La Paz, los Derechos Humanos y Respeto por los Límites Planetarios son valores irrenunciables.

  2. Bienestar actual: Este pilar captura las condiciones materiales y sociales que definen la vida cotidiana: Salud, Educación, Seguridad y Satisfacción con la Vida.

  3. Equidad e inclusión: La equidad analiza la distribución del progreso. El crecimiento del PIB es irrelevante si sus beneficios se concentran en una élite. El caso especial de la desigualdad de género:  Según el marco HLEG, el género es una desigualdad horizontal universal. El informe exige la  desagregación sistemática por sexo  en todos los indicadores para visibilizar cómo las normas de género limitan el acceso a recursos, tiempo y seguridad, aspectos que el PIB oculta tras promedios nacionales engañoso.

  4. Sostenibilidad y resiliencia: Este pilar evalúa la capacidad de una nación para mantener su bienestar a largo plazo mediante la medición de "stocks" o activos. Un país puede tener un PIB alto hoy mientras agota sus recursos, lo que constituye un  "espejismo de sostenibilidad". Medición del capital natural, humano y social para asegurar el futuro.

Este enfoque no busca abandonar el PIB, sino dotar a los gobiernos de una brújula del progreso más completa que coloque a las personas y al planeta en el centro de la toma de decisiones.

4. Hacia la Implementación: Agenda de Datos y Adopción Global

El desarrollo y la implementación de la propuesta para medir el progreso "Más allá del PIB" cuenta con un liderazgo político y técnico diverso, así como con una hoja de ruta que se extiende hasta la próxima década.

Países y actores que lideran la propuesta

El impulso de este nuevo sistema de medición está encabezado por los siguientes actores:

  • Liderazgo Político en la ONU: El proceso intergubernamental en la Asamblea General de las Naciones Unidas está liderado actualmente por España y Guyana.

  • Apoyo en Consultas: Los gobiernos de Costa Rica, Marruecos, Filipinas y España han brindado un apoyo fundamental en los procesos de consulta para elaborar el informe.

  • Liderazgo Académico y Técnico: El Grupo de Expertos de Alto Nivel está copresidido por Nora Lustig (México) y Kaushik Basu (India/Estados Unidos). Además, organizaciones como la UNCTAD (ONU Comercio y Desarrollo) y el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) desempeñan un papel activo en la promoción y el apoyo técnico a los países que decidan probar el marco.

  • Países Pioneros e Inspiradores: La propuesta se nutre de las experiencias exitosas de países que ya han institucionalizado marcos de bienestar, tales como Bután (con su Felicidad Nacional Bruta), Nueva Zelanda (presupuestos de bienestar), Italia, Canadá, Ecuador, Reino Unido, Países Bajos e Irlanda.

Cronograma de aplicación prevista

La implementación no es un paso único, sino un proceso gradual con hitos específicos:

  • 2025-2026: Presentación de las recomendaciones del Grupo de Expertos ante los Estados Miembros durante el octogésimo periodo de sesiones de la Asamblea General (de septiembre 2025 a septiembre 2026) para informar las deliberaciones internacionales.

  • 2027: Se establece como un año clave en el que se espera que:

    • Los gobiernos establezcan iniciativas nacionales de medición basadas en el nuevo panel de indicadores.

    • Las Naciones Unidas comiencen a producir un informe anual de progreso global aplicando este marco a todos los países.

    • Se ponga en marcha un mecanismo dedicado en la ONU para apoyar la capacidad estadística nacional.

  • Próximos 5 a 10 años: Se prevé el desarrollo y la implementación global de directrices armonizadas para la contabilidad del capital y la riqueza integral.

  • A largo plazo: Se reconoce que este esfuerzo seguirá siendo un "trabajo en progreso" durante la próxima década o incluso más tiempo, dado que requiere cambios profundos en las infraestructuras estadísticas y en la voluntad política mundial.

La transición hacia este marco requiere un enfoque pragmático basado en la madurez de los sistemas estadísticos nacionales.Se ha establecido un Enfoque por Niveles (Tier System)

  • Tier I:  Indicadores con metodología internacional clara y datos para >50% de los países (ej. Gini, GEI). Prioridad: mejorar la puntualidad de emisión de datos..

  • Tier II:  Conceptualización clara pero baja frecuencia de recolección (ej. Soledad, Satisfacción con servicios). Prioridad: inversión en encuestas.

  • Tier III:  Áreas que requieren innovación (ej. Capital institucional, derramen transfronterizos). Prioridad: investigación y ciencia de datos.

Recomendaciones para los Gobiernos:

  1. Tableros Nacionales (2027):  Publicar anualmente dashboards de progreso "Más allá del PIB" adaptados a prioridades locales.

  2. Integración Presupuestaria:  Utilizar métricas de bienestar en las evaluaciones de costo-beneficio y planificación del gasto público.

  3. Fortalecimiento de las Oficinas Estadísticas (ONE):  Dotar de recursos y autonomía a las ONE para garantizar la desagregación de datos por género, edad y región.

5. Conclusión: Medir lo que Realmente Importa

Este marco técnico no busca sustituir al PIB, sino despojarlo de su rol como árbitro exclusivo del éxito humano. El PIB es un velocímetro; este nuevo tablero de 31 indicadores es la brújula indispensable para navegar las crisis del siglo XXI.Como ha afirmado el Secretario General Antonio Guterres, el objetivo es corregir el "punto ciego" de nuestra economía global. Al medir la salud de nuestro planeta, la equidad de nuestras sociedades y la satisfacción de nuestras vidas, finalmente podremos valorar lo que medimos y asegurar un futuro en el que el progreso no deje a nadie atrás.


Fuentes:


Artículo elaborado con ayuda de IA