domingo, 18 de enero de 2026

El escándalo del Código Postal Sanitario: ¿Por qué una operación cuesta diez veces más en una Comunidad que en otra?

 PODCAST

¿Te has preguntado alguna vez si el precio de una operación debería depender de tu código postal? Seguramente no, porque damos por sentado que nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS) es, precisamente, nacional y equitativo. Pero un estudio reciente publicado en la revista Gaceta Sanitaria de 2025 destapa una realidad mucho más incómoda: existen enormes y desconcertantes diferencias en lo que cuesta la sanidad entre las distintas Comunidades Autónomas (CCAA).

Estos precios no los pagamos directamente de nuestro bolsillo, sino que se aplican cuando hay que facturar a terceros como mutuas, aseguradoras o ciudadanos extranjeros. Sin embargo, su análisis es una ventana directa a los costes reales de producción de nuestra sanidad y lo que revela es preocupante: un sistema fragmentado con profundas desigualdades que amenazan su cohesión. Esta opacidad en los costes no es un mero tecnicismo; es una barrera que impide saber si los recursos se distribuyen de forma justa y eficiente, poniendo en riesgo el principio de igualdad que define a nuestro SNS.

El Primer Hallazgo Impactante: La Lotería del Código Postal es real y puede costar un 900% Más

La conclusión más llamativa y escandalosa del estudio es la disparidad de precios. No hablamos de pequeñas diferencias, sino de abismos. El dato más extremo que arroja el informe es que el precio fijado para una estancia hospitalaria puede ser casi 10 veces mayor en una comunidad que en otra. Diez veces. Por el mismo concepto.

Pero los ejemplos no acaban ahí. Analicemos dos casos concretos que demuestran la magnitud del problema:

  • Consultas externas: Mientras que Aragón factura una consulta a 30 €, el precio en otras comunidades se dispara, moviéndose en un rango que va desde los 106 € hasta los 262 €.

  • Urgencias sin ingreso: De nuevo, Aragón establece un precio de 40 €, una cifra que parece simbólica si la comparamos con el resto de regiones, donde la misma atención puede llegar a costar hasta 383 €.

¿Reflejan estos precios un coste real increíblemente bajo o son, en la práctica, cifras simbólicas que demuestran una renuncia a calcular el valor real del servicio?

Segundo Hallazgo: A menudo, ni siquiera estamos comparando lo mismo

El problema va más allá de una simple diferencia de precios. El estudio demuestra una "importante heterogeneidad en la definición de las prestaciones". ¿Qué significa esto en un lenguaje claro? Que cada servicio regional de salud define y desglosa los servicios de la cartera común (consultas, cirugías, pruebas, etc.) como quiere.

No hay un catálogo unificado, ni criterios comunes para definir qué incluye exactamente una "consulta" o una "urgencia". Esta falta de un estándar común hace que las comparaciones sean increíblemente difíciles y, sobre todo, opacas. Es como intentar comparar el precio de dos coches sin saber qué motor o equipamiento lleva cada uno.

Tercer Halladgo: Algunas Comunidades fijan sus precios con tarifas de hace más de una Década

Si la falta de criterios comunes no fuera suficiente, el estudio revela "considerables retrasos" en la actualización de las tarifas. Es decir, algunos gobiernos autonómicos están utilizando precios completamente desfasados para calcular sus costes.

El informe nombra específicamente a tres comunidades autónomas que emplean tarifas con una antigüedad igual o superior a una década: Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia. Esto significa que sus precios públicos no pueden reflejar, de ninguna manera, los costes reales de la sanidad en la actualidad, con la inflación y los avances tecnológicos que hemos vivido en los últimos diez años. Este desfase es aún más grave si consideramos la falta de estándares: no solo usan precios de hace una década, sino que lo que miden con esos precios ni siquiera es comparable a lo que miden sus vecinos.

El Caso de la Región de Murcia: El Desorden Generalizado en una sola Autonomía

La Región de Murcia es un ejemplo perfecto del caos generalizado. Su posición en el ranking de costes varía enormemente según el procedimiento que se analice, demostrando una falta total de coherencia interna.

Veamos algunos ejemplos extraídos del estudio:

  • Para una colecistectomía ambulatoria, su precio de 1.982 € la sitúa en la parte media-alta de la tabla.

  • Sin embargo, para una prueba CPRE (un tipo de endoscopia), su precio de 450 € es uno de los más bajos de todo el país.

  • Y para una primera consulta de atención primaria, sus 92 € la colocan como una de las más caras.

Esta incoherencia de precios no es una casualidad; es el reflejo directo de un sistema que carece de una metodología contable común y que permite que cada servicio de salud actúe como una isla, como demuestra su uso de un sistema de codificación obsoleto. El hallazgo más revelador sobre Murcia es que, en muchos procedimientos hospitalarios complejos, ni siquiera se la puede comparar con el resto. ¿La razón? El informe señala que "establece la codificación según la versión anterior CIE-9", un sistema de clasificación de enfermedades que el resto del país y gran parte del mundo desarrollado ya han reemplazado por su sucesor, el CIE-10.

¿Cuál es el Origen de este caos? Un sistema descentralizado sin Reglas Comunes

El estudio identifica claramente las causas de esta disparidad, y todas apuntan a un fallo estructural en el diseño de nuestro SNS:

  • No existe una metodología de contabilidad analítica homogénea. Cada comunidad calcula sus costes como considera oportuno.

  • Cada región utiliza criterios diferentes para imputar los costes directos (personal, material) e indirectos (administración, infraestructuras).

  • La propia burocracia dificulta la agilidad. El estudio señala que no hay un método único para publicar los precios; algunas CCAA usan decretos difíciles de modificar, mientras que otras usan órdenes más ágiles, añadiendo otra capa de desorganización al sistema.

  • El proceso de descentralización sanitaria fue "poco ordenado", dejando a cada comunidad a su suerte para definir y fijar precios sin una guía común.

Existe una iniciativa para intentar poner orden, la Red Española de Costes Hospitalarios (RECH), pero es a todas luces insuficiente: hoy en día, de los cientos de hospitales del SNS, solo 37 participan activamente, representando únicamente a 9 de las 17 Comunidades Autónomas.

Conclusión: Más Transparencia y Cohesión para salvar nuestro Sistema Nacional de Salud

El problema de fondo es grave: la falta de una metodología común y la heterogeneidad en la definición de los servicios generan una opacidad total. Esta niebla no sólo impide analizar las desigualdades; las perpetúa. Sin datos fiables y comparables, es imposible saber si una comunidad está infrafinanciada, si otra gestiona sus recursos de manera ineficiente o si los ciudadanos de diferentes territorios tienen acceso a una sanidad con los mismos estándares de calidad. Se hace imposible aprender unos de otros en la gestión sanitaria, se dificulta la mejora y se apoya a las voces que estiman que el gasto sanitario está desbordado.

Los propios autores del estudio proponen una solución clara y directa, que debería ser una orden para nuestros responsables políticos:

Sería conveniente que el Consejo Interterritorial actuase como órgano de cohesión para garantizar la actualización periódica de las tarifas [...] y favorecer la coordinación de los servicios regionales de salud en la especificación de las prestaciones incluidas en la cartera común, para garantizar una igualdad efectiva a lo largo del territorio.

La sanidad es el pilar de nuestro estado del bienestar. Protegerla exige rigor, transparencia y cohesión. Por eso, tras leer este informe, la pregunta es inevitable: ¿podemos realmente hablar de un Sistema Nacional y equitativo cuando las reglas del juego son tan distintas y opacas en cada territorio?

Elaborado a partir del informe mencionado y con ayuda de IA


miércoles, 14 de enero de 2026

Navegar sin Instrumentos: La Gestión Financiera de Murcia, Según el Tribunal de Cuentas

Gestionar cualquier organización compleja, ya sea un hogar, una empresa o una administración pública, exige disponer de información clara y precisa para tomar buenas decisiones. Sin datos fiables sobre los costes, los resultados o la situación global, cualquier intento de dirección se convierte en un ejercicio de intuición, con un alto riesgo de equivocarse. PODCAST

El "GPS" Apagado: ¿Cuánto Cuesta Realmente Cada Servicio?

La contabilidad de costes es el "GPS" y el monitor de consumo de un barco. Permite al capitán saber con exactitud cuánto combustible (dinero) se gasta en cada maniobra específica o en cada servicio a bordo, como el mantenimiento de los motores o el funcionamiento de la cocina. Sin esta herramienta, solo se conoce el gasto total, pero no dónde se produce, impidiendo optimizar el consumo.

El informe del Tribunal de Cuentas señala directamente esta deficiencia en el sector público murciano. En concreto, destaca que, aunque los consorcios públicos tienen un sistema contable, ninguno ha implementado una pieza clave: "todos los consorcios han adoptado un sistema de contabilidad [...] pero ninguno ha desarrollado un subsistema de contabilidad de costes" (epígrafe 2.151).

Esta ausencia es crítica. Sin saber cuánto cuesta realmente prestar un servicio de recogida de basuras, de extinción de incendios o cualquier otro, es imposible evaluar si se está gestionando de forma eficiente, si su coste es razonable en comparación con otras opciones o en qué áreas se podría mejorar para ahorrar recursos públicos sin mermar la calidad. Se navega gastando combustible, pero sin saber si lo consume el motor principal, los botes salvavidas o una fuga en el depósito.



El Mapa Roto: La Imposibilidad de Ver la Flota Completa

La consolidación financiera es el mapa maestro que muestra en una sola vista la posición del barco principal (la Administración regional) y la de todos los barcos más pequeños de su flota (empresas públicas, fundaciones, consorcios). Ofrece al capitán una imagen única y unificada de toda la operación, esencial para entender la situación global y la relación entre sus distintas partes.

El informe subraya que este mapa unificado no existe para el sector público de la Región de Murcia, lo que impide tener una visión completa y fiel de su salud financiera. El Tribunal de Cuentas es contundente al respecto:

"La CA tampoco ha desarrollado hasta la fecha unos criterios de consolidación... La insuficiencia de esta información es especialmente relevante, teniendo en cuenta... la descentralización existente... y... la existencia de múltiples transacciones entre los distintos organismos y entidades que integran el sector público de la CA." (epígrafe 1.32)

La consecuencia directa de no tener este "mapa" es grave, ya que "impide disponer de una visión global de la actividad realizada por el sector público de la CA y de su situación económico-financiera" (epígrafe 3.1). Sin consolidación, las deudas, transferencias y operaciones internas entre las distintas entidades públicas pueden enmascarar la verdadera situación patrimonial y financiera del conjunto, como si los barcos de la flota se prestaran combustible entre sí sin que el capitán sepa cuánto queda realmente en la reserva total o si alguno de ellos está acaparando o tiene una importante fuga de combustible (recursos públicos)

El Cuaderno de Bitácora en Blanco: Sin Medición No Hay Mejora

El cuaderno de bitácora de un barco es el registro histórico de su viaje. En él, el capitán anota datos clave como la velocidad, la distancia recorrida, el rendimiento de la tripulación o el comportamiento del navío en distintas condiciones. Esta información es fundamental para aprender de la experiencia, corregir errores y mejorar la eficiencia en futuras travesías. En la gestión pública, su equivalente son los indicadores de gestión.

Sin embargo, el informe del Tribunal de Cuentas revela que este cuaderno de bitácora está sistemáticamente en blanco. Existe una incapacidad persistente por parte de los organismos públicos para aportar datos objetivos sobre su rendimiento. El hallazgo es alarmante por su recurrencia en el tiempo: "ninguno de los organismos ha proporcionado datos sobre los indicadores de gestión... hecho que viene poniéndose de manifiesto en los informes de fiscalización de ejercicios anteriores y respecto a lo cual no se ha producido ningún avance, a pesar de haber transcurrido ya más de 5 años." (página 52).

Este vacío de información significa que no existe una forma objetiva de medir si las entidades públicas están cumpliendo sus metas, si lo hacen de manera eficiente o si su desempeño mejora o empeora con el paso del tiempo. Sin estos datos, la gestión se basa en percepciones subjetivas en lugar de en evidencias, y se pierde la oportunidad de aprender y mejorar. Es como intentar batir un récord de velocidad sin cronómetro ni registro de marcas anteriores.

Conclusión: ¿Llegaremos a Buen Puerto?

Las deficiencias señaladas por el Tribunal de Cuentas no son problemas aislados, sino un fallo sistémico en cadena. Sin un "GPS" (contabilidad de costes) que detalle el gasto por servicio, el "cuaderno de bitácora" (indicadores de gestión) no puede registrar datos de eficiencia significativos. Y sin un "mapa unificado" (consolidación de cuentas), cualquier dato que se logre recopilar ofrecería una imagen fragmentada e incompleta de la flota, ocultando riesgos financieros que se mueven entre las distintas entidades públicas.

Estas carencias tienen consecuencias directas para los ciudadanos. Impiden una toma de decisiones informada, imposibilitan una evaluación rigurosa de la eficiencia en el uso del dinero de los contribuyentes y debilitan la rendición de cuentas. Si los responsables de dirigir el barco no cuentan con los instrumentos para saber a dónde van o cuánto cuesta el viaje, ¿cómo pueden los ciudadanos estar seguros de que la travesía llegará a buen puerto?

Elaborado a partir del Informe del Tribunal de Cuentas usando IA


miércoles, 3 de diciembre de 2025

La brecha silenciosa: Por qué la formación en Murcia es una carrera de obstáculos y cómo nos afecta a todos

 La Región de Murcia se presenta a menudo como un motor de la agroindustria y un enclave de calidad de vida. Sin embargo, bajo esa superficie, los datos educativos revelan una realidad paralela y preocupante: una brecha formativa que la aleja de sus referentes nacionales y europeos. El propósito de este artículo es analizar las cifras para entender la magnitud de esta brecha, su evolución durante más de dos décadas de gestión autonómica y sus consecuencias directas en la vida de las personas.

El Lastre de la Baja Formación: Una Brecha que nos aleja de Europa

El dato más alarmante de 2024 revela que el 45,75% de la población adulta (25-64 años) en la Región de Murcia tiene un bajo nivel de formación. Esta cifra, que representa a casi la mitad de la población en edad de trabajar, nos sitúa en una posición de clara desventaja.

Para ponerlo en perspectiva, basta con comparar este dato con nuestro entorno:

  • Región de Murcia: 45,75%

  • Media de España: 35,11%

  • Media de la Unión Europea: 19,6%

La divergencia es de tal magnitud que cuestiona la eficacia de las políticas educativas regionales de las últimas dos décadas. En Murcia hay más del doble de población con baja cualificación que en el conjunto de la Unión Europea, y solo la comunidad autónoma de Extremadura (45,89%) y la ciudad autónoma de Melilla (47,55%) presentan un dato peor. De hecho, ningún país de la UE tiene una tasa tan alta. Para ilustrar la magnitud del desafío, basta con mirar a Polonia, donde este porcentaje es de tan solo el 5,2%.



Correr para Quedarse en el Mismo Sitio: La Brecha Educativa crece con el Tiempo

El problema no es solo la fotografía actual, sino la tendencia evolutiva. El análisis revela que el problema radica en la velocidad del cambio: aunque Murcia ha mejorado sus cifras absolutas desde 2002, la velocidad de descenso de la población con baja formación (0,74 puntos por año) es notablemente inferior a la de España (1,03 puntos por año) y Europa (0,89 puntos por año). En lugar de converger, la brecha se ha agrandado.

Los datos clave lo demuestran:

  • Baja formación: La diferencia con la media nacional ha pasado de 4,1 puntos porcentuales en 2002 a 10,64 puntos en 202, más del doble.

  • Formación superior: La diferencia con la media española se ha más que triplicado, pasando de 2,7 puntos en 2002 a 9,02 puntos en 2024, más del triple..

Esto implica que, a pesar de más de dos décadas de gestión autonómica, la convergencia educativa no solo no se está logrando, sino que la región se está distanciando progresivamente de las medias nacional y europea.

Una Inversión Inesperada: La Brecha de Género en la Formación

La evolución de la brecha de género en el nivel de baja formación ha sufrido un cambio radical. En el año 2002, el porcentaje de mujeres con baja cualificación era ligeramente superior al de los hombres. Sin embargo, esta tendencia se revirtió (en 2011 para Murcia) y en 2024 la situación es la opuesta: la brecha es de 6 puntos porcentuales, siendo los hombres el grupo con un mayor porcentaje de baja formación.

El Techo de Cristal de la Formación Superior

La posición desfavorable de la Región de Murcia no se limita a los niveles bajos; también se extiende a la educación superior. En este ámbito, la región se encuentra a la cola de España.

Los datos de 2024 revelan una posición de clara desventaja:

  • Región de Murcia: 32,98%

  • Media de España: 42%

  • Media de la UE: 36,1%

Murcia es la comunidad autónoma con el menor porcentaje de población con formación superior de todo el país. Este dato es especialmente preocupante si se considera que la media española (42%) supera con creces la europea (36,1%), lo que indica que el rezago de Murcia no es solo con Europa, sino una profunda desconexión con el impulso nacional hacia la educación superior. La distancia es notable si se compara con las comunidades líderes, como el País Vasco, que alcanza el 56,21%.

Del Aula al Trabajo: ¿Cómo afecta la Formación a la Actividad Económica?

La tasa de actividad es un indicador clave que mide el porcentaje de la población en edad de trabajar que está empleada o buscando activamente empleo. Los datos de 2024 revelan una relación directa y contundente entre el nivel formativo y la participación en el mercado laboral. 👉

Nivel de formación

Tasa de actividad ES-2024

Tasa de actividad-MU-2024

Baja

41,95%

48,22%

Media

62,17%

63,27%

Superior

78,60%

78,80%

El salto es extraordinario: un ciudadano con formación superior en Murcia tiene un 63% más de probabilidades de ser económicamente activo que uno con baja formación (78,80% frente a 48,22%), una evidencia irrefutable del papel de la educación como motor de la participación laboral. Curiosamente, la tasa de actividad para el segmento con baja formación es más de seis puntos superior en Murcia que en la media española, lo que podría apuntar a un modelo económico regional con una fuerte demanda de mano de obra no cualificada, especialmente en sectores como la agricultura o la construcción.

La Doble Desventaja: Ser Mujer con Baja Formación

La educación no solo abre puertas al empleo, sino que también es un poderoso ecualizador de género. La brecha en la tasa de actividad entre hombres y mujeres se reduce drásticamente a medida que aumenta el nivel formativo.👉

Los datos de 2024 son concluyentes:

  • Con baja formación: La diferencia en la tasa de actividad entre hombres y mujeres es enorme, tanto en España (19,06 puntos a favor de los hombres) como en Murcia (20,95 puntos).

  • Con formación superior: La brecha casi desaparece en España (0,80 puntos) e incluso se invierte en la Región de Murcia (-2,77 puntos), donde la tasa de actividad de las mujeres con estudios superiores es mayor que la de los hombres.

Esto demuestra que la educación superior actúa como un catalizador fundamental para la igualdad de oportunidades en el mercado laboral.

Conclusión: Un Futuro en Juego

Los datos exponen una realidad ineludible: tras más de veinte años de gestión autonómica, la Región de Murcia enfrenta una brecha educativa estructural y creciente en todos los niveles que,  lejos de cerrarse, se ensancha a un ritmo medible y constante año tras año. Este déficit no es solo una estadística, sino un lastre que tiene un impacto directo en la actividad económica, limita las oportunidades laborales y sociales de miles de personas , agudiza las desigualdades de género y el potencial de desarrollo de sus ciudadanos.

Tras más de veinte años viendo cómo la brecha se agranda las preguntas que quedan en el aire son: ¿qué camino tomará la Región de Murcia para garantizar que el talento de sus ciudadanos no se pierda en la brecha de la formación?. Siendo  crucial decidir si la región puede permitirse un cambio de rumbo educativo, o si  puede permitirse no hacerlo.

Más información en cifras.amydep.org  texto elaborado con NOTEBOOKLM

martes, 4 de noviembre de 2025

La Paradoja Murciana: Récord en Bachillerato, Suspenso en Coherencia

 La Región de Murcia lidera la nota media de Bachillerato de toda España, superando por primera vez el 8,0. Sin embargo, este brillante expediente académico choca con la realidad de la EVAU, donde nuestro porcentaje de aprobados sigue por debajo de la media nacional. El análisis por centro y sexo revela dónde se está generando esta brecha.


Los datos sobre el rendimiento académico en Bachillerato de la última década (2015-2024) dibujan un panorama de inflación generalizada de las calificaciones en toda España. La nota media de los estudiantes que se presentan a la EVAU y finalmente la superan ha escalado a nivel nacional desde un 7,20 en 2015 a un 7,68 en 2024. Parece poco pero subir 0'48 puntos en una media de 238.075 estudiantes significa que la suma de sus puntuaciones medias de Bachillerato se ha incrementado en 114.276 puntos (gráfico por tipo de centros y gráfico por C.A.)

En este contexto, la Región de Murcia no solo ha seguido la tendencia, sino que la ha superado con creces. Nuestros estudiantes son, sobre el papel, los más brillantes de España. En 2024, la nota media de Bachillerato en Murcia ha alcanzado un histórico 8,03, batiendo con holgura la media nacional (7,68) y la de cualquier otra comunidad. Y junto con Andalucía y Canarias han ocupado el TOP-3 durante todos los años de la década. (Fuente).

Este incremento en Murcia ha sido constante, pasando de un notable 7,35 en 2015 al 8,03 actual. Hemos escalado casi siete décimas, consolidando una "excelencia" regional que, a primera vista, debería ser motivo de celebración.

El Choque de Realidad: La Paradoja de la EVAU

Sin embargo, esta fotografía de éxito se distorsiona cuando se contrasta con el único auditor externo y estandarizado que tiene el sistema: la EVAU. Aquí es donde emerge la "paradoja murciana".

A pesar de presentar los expedientes de Bachillerato más altos del país (media de 8,03), la Región de Murcia no consigue alcanzar la media nacional de aprobados (aptos) en la selectividad.

  • Media Nacional 2024: Nota media Bachillerato 7,68 | Porcentaje de Aptos 94,96%.

  • Región de Murcia 2024: Nota media Bachillerato 8,03 | Porcentaje de Aptos 94,43%.

La conclusión es inevitable: nuestros alumnos llegan a la EVAU con notas infladas. La brecha entre la evaluación interna (el 8,03 de Bachillerato, que pondera un 60% para el acceso) y la evaluación externa (la EVAU, que pondera un 40%) es más evidente aquí que en otros lugares. No es lógico que los estudiantes con las mejores notas de España suspendan la EVAU en una proporción mayor que la media nacional (ver gráfico de diferencias)

Este fenómeno no cuestiona el esfuerzo de nuestros estudiantes, sino la fiabilidad y homogeneidad de nuestros sistemas de calificación internos. La pregunta es: ¿Dónde se está generando esta inflación?


 La Brecha de la Titularidad


El análisis de las notas medias de Bachillerato según la titularidad del centro de procedencia revela que la inflación de notas no se distribuye por igual. La diferencia entre la red pública y la privada (pura o concertada) es un factor determinante, y en Murcia esta brecha es aún más pronunciada que en el resto de España.

La Situación en España (2024)

A nivel nacional, los centros privados y concertados otorgan, de media, notas de Bachillerato más altas que los centros públicos :

  • Media Centros Públicos (ES): 7,61

  • Media Centros Concertados (ES): 7,78

  • Media Centros Privados (ES): 7,87

La diferencia entre la nota media de un centro público y uno privado puro es de 0,26 puntos a nivel nacional.

La Situación en la Región de Murcia (2024)

En la Región de Murcia, esta misma jerarquía se mantiene, pero la brecha se agudiza significativamente. Nuestras notas medias son más altas en todas las redes, pero la diferencia entre ellas es mayor:

  • Media Centros Públicos (MU): 7,96

  • Media Centros Concertados (MU): 8,22

  • Media Centros Privados (MU): 8,32

La nota media en la red pública murciana (7,96) ya es, de por sí, más alta que la de cualquier red (incluida la privada) a nivel nacional. Sin embargo, la diferencia entre la pública murciana y la privada murciana (8,32) se dispara hasta los 0,36 puntos.

Estos datos demuestran que, si bien la inflación de notas es un fenómeno generalizado en la Región, es significativamente más intenso en las redes concertada y privada.

Esta disparidad tiene consecuencias directas sobre la equidad en el acceso a la universidad. Dado que la nota de Bachillerato representa el 60% de la calificación de acceso, un alumno de un centro privado o concertado en Murcia compite, de partida, con una ventaja media de 0,2 a 0,3 puntos sobre un alumno de la pública, una diferencia que no se basa en un estándar común, sino en la evaluación interna del propio centro.



El Liderazgo Femenino en los Expedientes


El segundo eje de análisis de las notas medias de Bachillerato es la variable de sexo. A diferencia de lo que ocurre con la titularidad del centro, aquí los datos son notablemente consistentes y muestran una realidad educativa consolidada: las alumnas obtienen mejores expedientes académicos que sus compañeros varones.

Esta tendencia es estructural y se repite tanto a nivel nacional como regional, habiéndose mantenido estable durante toda la década analizada.

Datos por Sexo (2024)

  • A Nivel Nacional (España):

    • Media Mujeres: 7,84

    • Media Hombres: 7,46

    • Diferencia: +0,38 puntos 

  • En la Región de Murcia:

    • Media Mujeres: 8,18

    • Media Hombres: 7,83

    • Diferencia: +0,35 puntos

Las alumnas murcianas no solo lideran sobre sus compañeros, sino que su nota media (8,18) es espectacularmente alta, superando la media de los centros privados a nivel nacional.

Como señala el gráfico, esta ventaja femenina en las notas de Bachillerato (la evaluación interna) ha sido una constante nacional y en la Región de Murcia (ver gráfico regional). Es interesante cruzar este dato con los resultados en la EVAU (la evaluación externa). Como analizamos en artículos anteriores, los hombres solían tener un porcentaje de "aptos" ligeramente superior hasta el año 2020. A partir de la pandemia, esa tendencia se revirtió o, como mínimo, se igualó.

En 2024, las alumnas murcianas (94,52% de aptas) superaron ligeramente a sus compañeros (94,31% de aptos), alineando por fin los resultados de la EVAU con la evidente ventaja que demuestran en los expedientes de Bachillerato.


El análisis de las notas medias nos deja un diagnóstico claro pero incómodo para la Región de Murcia: somos los primeros de la clase en el expediente, pero estamos por debajo de la media en el examen final.

Esta "paradoja murciana" (8,03 de media en Bachillerato; 94,43% de aptos en EVAU) no es un problema de los alumnos, sino del sistema de evaluación. Demuestra una peligrosa desconexión entre la calificación interna de los centros y los estándares comunes de la EVAU.

El hecho de que la inflación sea más aguda en la red privada y concertada (con medias de 8,32 y 8,22) agrava el problema, convirtiéndolo en una cuestión de equidad. El sistema de acceso a la universidad (60% Bachillerato, 40% EVAU) se diseñó presuponiendo que la nota de Bachillerato era un indicador homogéneo y fiable. Los datos de Murcia demuestran que no lo es.

Cuando las notas se inflan, se devalúan. Se perjudica a los alumnos de centros públicos (cuya media de 7,96, aunque altísima, es la más baja de la región) y, paradójicamente, se perjudica a los propios alumnos con expedientes inflados, que pueden enfrentarse a una brecha mayor entre sus expectativas y la realidad de la prueba externa.

La Región de Murcia debe celebrar el esfuerzo de sus estudiantes, cuyo liderazgo femenino en los expedientes es un hecho notable. Sin embargo, como sistema educativo, debemos reflexionar urgentemente sobre esta inflación de notas.

Es imperativo establecer mecanismos de coordinación más robustos para homogeneizar los criterios de evaluación en Bachillerato. De lo contrario, seguiremos siendo líderes en una carrera de notas infladas que no garantiza el éxito, sino que enmascara la realidad y genera una competición injusta antes incluso de que comience el examen.

Fuente: https://cifras.amydep.org/inicio/1-formacion-poblacion/resultados/el-acceso-a-la-universidad/media-bachiller